La ciudad se extiende frente a la bahía de Guanabara y fue así llamada por los portugueses al confundir este paraje con la desembocadura de un río al que llamaron “Río de Enero”.
Ciudad inmensa, caótica y llena de contradicciones; simboliza, como ninguna otra, la realidad brasileña. Una ciudad que nunca duerme.
Río será para el visitante aquello que vaya buscando: una ciudad de sensaciones, samba y grandiosidad, una ciudad cuyo semblante está ante todo marcado por el paisaje, único en el mundo.
PRESENTACIÓN CON DIAPOSITIVAS